Amagando Valdeavero

 Esta mañana quedamos Rubén y yo a las ocho en la churrería habitual, dudando hasta el último momento si era buena idea por el frío que hacía. Tras nuestro café con porra, nos pusimos sobre las ocho y media en marcha hacia Valdeavero.

La ida se nos hizo muy pesada, tal vez por la ligera cuesta arriba, tal vez por el viendo en contra, tal vez por la falta de entrenamiento, probablemente por las tres cosas. El caso es que llegamos a la parte alta de Valdeavero bastante cansados.

Allí cruzamos la carretera y seguimos el camino de enfrente, que tras unos trescientos/cuatrocientos metros tiene una desviación a la derecha que nos lleva a Villanueva. Este tramo mejor al ser cuesta abajo. En Villanueva nuestro café y bocadillo (Rubén habilmente se equivocó al pedir y en vez de montado, fue bocadillo).

El resto por la carretera de Villanueva a Meco que tiene ahora un estupendo carril bici rojo chillón lleno de gente corriendo y paseando, así que fuimos por el lado de los coches y en dirección contraria.

Sobre las once y media en Alcalá, sin novedad.

Guadalajara

 Esta mañana quedamos a las ocho Rubén y yo en la cafetería habitual. No hacía demasiado frío y salimos en dirección Guadalajara.

La ida costó un poquito y sin novedad. Montado de bacon en el bar de siempre y vuelta. Nada especial.

Mucho cansancio

Esta mañana quedamos Rubén y yo a las ocho en la churrería habitual, con 0º, de psicólogo (lo de quedar a esas horas digo). Como llevamos un mes largo sin tocar la bici, hicimos un recorrido corto. Azuqueca, Alovera, Quer, Villanueva, Meco y Alcalá.

La ida lenta y pesada, entre el frío y quizás algo de viento en contra, nos costaba pedalear y llegamos a Villanueva bastante cansados. Allí un reconfortante montadito de panceta y un café con leche.

Al salir de la cafetería el cielo se había nublado y la humedad parece que había aumentado bastante, por lo que el frío sin ser cortante, se metía en los huesos. Llegamos a Alcalá reventados y helados.

Ducha caliente y otro cafetito.

Carrera corta

 Después de algo más de dos meses de descanso, el pie parece que me molesta menos aunque no está todavía del todo curado. Hoy me he decidido a salir a correr, a ver mañana y pasado si se resiente o no mucho el pie.

Salí a las seis y cinco y hice mi recorrido por los chalets con calma, sin forzar mucho. Decidí acortar un poco el recorrido por no forzar mucho y me paré unos 200 m antes del final habitual en el parque de los Bomberos, para hacer ese último tramo caminando. Al lado del Parque de los Bomberos hice los estiramientos. A casa a desayunar.

De momento el pie no parece resentido, veremos mañana y pasado, cuando enfríe.

Caminar y Marchamalo

El Lunes, Martes y Miércoles me bajé en la Garena y fui caminando hasta casa. A paso rápido unos 45 minutos cada paseo.

Esta mañana quedamos Rubén y yo en la churrería habitual a las ocho de la mañana para ir con la bici. Hacia bastante frío y de camino al puento azul teníamos los pies y las manos congeladitos, a pesar de los guantes. Afortundamente por el polígono de Azuqueca ya empezó a dar el sol y el frío se hizo más soportable. El viento en contra  se hacía algo duro.

Llegamos a Marchamalo y allí nos tomamos nuestros cafés y montados.

La vuelta mucho más rápida, con el viento a favor, llegada a Alcalá sobre las 12, sin novedad. Tengo que llevar la bici a la tienda para una revisión, porque las palancas de los cambios con frecuencia parece que no enganchan bien y quedan como "locas". Tengo que insistir varias veces hasta que consigo que cambie.

Guadalajara

Esta mañana quedamos Rubén y yo a las ocho en la churrería habitual. Estaba fresco y fuimos charlando tranquilamente en dirección Guadalajara.

Sin novedad en la ida. Montado de bacon en un bar cercano a la estación de Guadalajara, parece que han puesto un camarero nuevo que anima el cotarro, porque estaba hasta arriba el bar.

La vuelta también sin novedad, más rápida. Llegada a Alcalá un poco antes de las 12.

Tiempo incierto

Hoy había llovido bastante y ha estado toda la mañana encapotado, aunque no ha llegadoa descarcar mucho, por lo que no hemos salido con la bici.

Desde que empecé a correr antes del verano, ha empezado una molestia en el talón del pie derecho. Tiene toda la pinta de ser fascitis plantar o algo parecido, por lo que no me atrevo a seguir corriendo, al menos con mucha frecuencia. Hace unos tres años también me pasó y el dolor del talón iba más o menos a más cuando iba a correr más frecuencia. Dejé de correr, no por el dolor del talón que no era realmente más que una molestia que no me impedía hacer nada, sino más bien por pereza, y se me acabó pasando el dolor.

Así que ayer y hoy me he dedicado sólo a caminar a paso rápido. Ayer casi una hora (no llegué a la hora porque se me acababa Alcalá) y hoy una media hora larga.

Esperaré una temporada a ver si se me pasa totalmente la molestia del talón y luego intentaré volver a correr. Quizás también sea cuestión de probar otro tipo de zapatillas, ya que las primeras molestias hace dos o tres años comenzaron más o menos con un cambio de zapatillas (tengo que comprobarlo en el blog) y al empezar otra vez, lo hice con las mismas.

Carrera de galgos

Esta mañana quedé con Rubén en la churrería habitual para dar el paseo en bici. Por cambiar decidimos ir a Torrejón del Rey. El día estaba fresco y había mucha nube.

Fuimos dirección Meco y desde ahí hacia Valdeavero. Por el camino vimos mucho cazador de esos que llevan galgos para cazar liebres/conejos. Llegando a la parte alta de Valdeavero y viendo las nuebes, decidimos no bajar al pueblo y tirar hacia Villanueva de la Torre.

En el camino pasamos al lado de unos cazadores y justo al lado nuestro vimos como dos galgos pillaban un conejo, de hecho, tuve que frenar un poco por si se metían en medio del camino. Pasados los galgos, seguimos dirección Villanueva.

En Villanueva nos metimos en el sitio habitual donde nos esperaba el camararo con una chapela enorme. Le pedimos nuestros cafés y montados (que parecían bocatas) y nos puso algo de oreja para picar. El  hombre insistía en si no nos gustaba la oreja, que nos ponía otra cosa. Esta claro cual es el bar al que tenemos que ir en Villanueva.

En el camino de Villanueva a Meco por la carretera sin tráfico, parece que están de obras y quieren arreglarla. De hecho, han quitado la tierra que había en una tubería que cruza la carretera. Rubén hizo de bici-volador pasando la tubería a toda lecha, casi se espeta y dejó asombrados a un grupo de ciclistas que venían en contra. "Muy valiente" comentó uno de ellos. Yo frené un poco y pasé algo más dignamente, pero con menos espectacularidad. El resto del camino con agujeros en un lateral por el medio de la calzada, tiene toda la pinta que van a hacer un carril bici y los huecos son para los adoquines de separación.

El resto del camino sin novedad, llegada a Alcalá y a casita.

 

Carrera en Domingo

Como se ha tirado lloviendo estos últimos días, posiblemente hay mucho barro por los caminos. Por ello no hemos quedado para la bici y en su lugar he salido a correr. Hice mi recorrido por los chalets, una media hora. Me ha costado un poco más que el día anterior, pero pude acabar el recorrido completo sin demasiados problemas. Bastante frío, sobre todo por el viento que soplaba a ratos o según en qué sitios.

Luego estiramientos al lado del parque de los bomberos, desayuno y paseo hasta la Plaza de Cervantes.

Carrera antes de la lluvia

Esta mañana sobre las seis y diez he salido a correr. Aunque daban lluvia, en ese momento el suelo estaba algo mojado, pero el cielo despejado, así que me decidí.

La carrera mejor que la última. Salí con un paso intermedio y me lo tomé con paciencia. Aunque en un par de ocasiones me apetecía dejarlo más por aburrimiento que por cansancio, conseguí vencer la tentación y completar mi recorrido de los chalets de media hora escasa. Me puse una sudadera que al empezar a correr estaba bien pero sobraba al entrar en calor.

Unos estiramientos al lado del parque de los bomberos y a casa a ducharse y desayunar.

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