Amagando Valdeavero

 Esta mañana quedamos Rubén y yo a las ocho en la churrería habitual, dudando hasta el último momento si era buena idea por el frío que hacía. Tras nuestro café con porra, nos pusimos sobre las ocho y media en marcha hacia Valdeavero.

La ida se nos hizo muy pesada, tal vez por la ligera cuesta arriba, tal vez por el viendo en contra, tal vez por la falta de entrenamiento, probablemente por las tres cosas. El caso es que llegamos a la parte alta de Valdeavero bastante cansados.

Allí cruzamos la carretera y seguimos el camino de enfrente, que tras unos trescientos/cuatrocientos metros tiene una desviación a la derecha que nos lleva a Villanueva. Este tramo mejor al ser cuesta abajo. En Villanueva nuestro café y bocadillo (Rubén habilmente se equivocó al pedir y en vez de montado, fue bocadillo).

El resto por la carretera de Villanueva a Meco que tiene ahora un estupendo carril bici rojo chillón lleno de gente corriendo y paseando, así que fuimos por el lado de los coches y en dirección contraria.

Sobre las once y media en Alcalá, sin novedad.