Otro cuarto de hora

Esta mañana, por cuarta vez consecutiva, salí a correr, a las seis y diez. Hice mi cuarto de hora por la zona de los chalets. Esta vez, tras los primeros cinco minutos, noté que el ritmo se alegraba el solito. Acabé en el parque de los bomberos, cansado pero no excesivamente. En la acera de al lado del parque (esta vez las vallas sí estaban cerradas) hice mis estiramientos.

Después a casa a ducharse, desayunar y a trabajar.

Mañana me toca descanso, para no resentirme en la bici del Domingo.

Día festivo

Hoy es festivo, he salido a correr un poquito más tarde, sobre las ocho y media. Hice mi cuarto de hora de estos días por los chalets, terminando en el Parque de los Bomberos. Esta vez sí estaban abiertas todas las puertas del parque, por lo que entré a la zona de los columpios e hice mis estiramientos.

Aunque sigo sin estar en forma, empiezo a notar que termino algo menos cansado. El primer día llegué hasta donde quería y no veía el momento de llegar para pararme. Ayer y hoy he sobrepasado ese lugar unos cuantos metros, ya que me encontraba cansado pero no lo suficiente como para estar deseando parar lo antes posible.

Luego a desayunar y paseo hasta la Plaza de Cervantes.

Más carreritas

 Esta mañana salí a las seis a correr. Está claro que la "liposucción" del Viernes me ha dejado muy mala conciencia. A ver si dura y sigo yendo a correr.

Sólo un cuarto de hora, como estos días atrás. Eso sí, al llegar al final me he notado un poco mejor y he corrido un poco más, apenas unos metros, exactamente la mitad de un largo del Parque de los Bomberos, en dirección al sitio en el que hago ahora los estiramientos.

Los estiramientos y a casita, a ducharse, desayunar y al "curro".

Otra carrerita

 Parece que la liposucción del Viernes pasado me ha dejado más mala conciencia de lo que pensaba. Esta mañana, a las seis y media, he salido a correr, como en los viejos tiempos.

La carrera corta porque sigo en baja forma, nada más un cuarto de hora por los chalets y hasta el Parque de los Bomberos (ahora de Islas Filipinas). Por cierto, tengo que desdecirme de lo que dije el último día. A esas horas de la mañana hay una puerta del parque abierta, por lo que sí podría entrar a hacer los estiramientos. No lo he hecho porque llegar hasta esa puerta me supone dar un pequeño rodeo. Quizás más adelante, si consigo ponerme en forma, me de igual correr un poco más o un poco menos para dar ese rodeo y llegar a los columpios.

Hoy me daba un poco de pereza, pero conseguí vencerla. A ver si mañana repito.

Alargando la ruta

Esta mañana quedamos Rubén, Jorge, Chema y yo en la cafetería habitual para nuestro paseo en bici habitual. Decidimos ir en dirección Valdeavero, que Jorge no había ido nunca. La salida accidentada, Rubén, como es habitual en estas últimas semanas, lleva la rueda tubeless deshinchada y tiene que pasar por una gasolinera, la del AlCampo en concreto, que es gratis. De camino hacia allí Chema se da cuenta que se ha dejado los guantes en la cafetería, así que él y yo volvimos mientras Jorge y Rubén iban al AlCampo.

Una vez en AlCampo e hinchada la bici de Rubén, atravesamos las vías por debajo de la estación de Alcalá Universidad, hacia el Hospital, Residencia de Ancianos y camino a Meco. Por la parte alta de Meco, camino hacia Valdeavero.

En la parte alta de Valdeavero y antes de bajar al pueblo, cruzamos la carretera y seguimos por el camino de frente, poco después de dobla a la derecha y el camino nos lleva a Villanueva. Allí nuestro montadito de panceta y cafetito/vinito/coca colita.

Chema dijo que era pronto para volverse ya y Jorge no sé que obsesión le dio con Brihuega y Torija, así que en vez de dirección Alcalá, salimos de Villanueva en dirección Quer. De allí a Alovera, Azuqueca y vuelta a Alcalá.

El cuentakilómetros : 52.42 km, 17.2 km/h de media, 43.8 km/h de máxima, 638 calorías, 4462 km en total con la bicicleta, 3 horas y 2 minutos de pedaleo.

Una carrerita

 Normalmente tengo el colesterol muy alto, viene de familia y con treinta y pocos años me midieron como 290 de colesterol. Entonces seguí un régimen de colesterol estricto y fue cuando empecé a ir a correr y después con la bici. Lo del régimen lo dejé al año o dos años, pero no el correr y la bicicleta. Pero últimamente, como se ve en este blog, también he dejado bastante lo de ir a correr.

Ayer fui a sacar sangre para una analítica y estoy tan convencido de que tengo el colesterol tan alto que bromeando, digo que parece más que me han hecho una liposucción que una extracción de sangre. Y como la mala conciencia remuerde, esta mañana, un poco antes de las ocho, he salido a correr.

Una carrera corta por la zona de chalets, unos quince minutos porque el cuerpo no da para más. No me cansé excesivamente, pero tampoco hubiera podido aguantar mucho más.

Por cierto, creo que se me han acabado los estiramientos en el parque de los bomberos. Nuestro excelentísimo ayuntamiento, en su afán de fomentar el deporte y las buenas costumbres de boquilla, pero poner todas las pegas posibles en la práctica (véase el carril bici o el carril bici) ha decidido vallar el parque, con puertas que cierra por las noches... y que a las horas que yo corro no están abiertas. Así que los estiramientos en la acera. Entiendo que se puede hacer para evitar el vandalismo por las noches (espero que no lo hayan hecho para hacer bonito), pero ese parque en concreto no creo que tuviera esos problemas. Veo más restos de botellón en el parque de la Plaza de la Juventud que en el de los Bomberos.

Guadalajara

 Esta mañana quedamos Rubén, Chema, Jorge y yo en la cafetería habitual para nuestro habitual paseo en bici. Chema y yo comenzamos con nuestro café, mientras Jorge y Rubén se entretenían con los a veces ineficientes y a veces extremadamente eficientes frenos de la bici de Jorge. A veces ineficientes porque no frenan, a veces extremadamente eficientes porque van permanentemente frenados.

Así que la ruta debía ser llana. Lo habitual es que lo sea porque somos algo vaguetes, pero si encima tenemos excusa, mejor. A Guadalajara, que además está cerca.

Nos ponemos en marcha y nosotros, que somos muy atrevidos, dejamos que Jorge, el que va sin frenos, vaya el último. Hay que darle emoción al asunto.

La llegada a Guadalajara sin novedad. Allí Chema y yo entramos primero en el bar para pedir nuestro montado de bacon mientras Jorge y Rubén siguen prefiriendo entretenerse con el freno de la bici.

La vuelta también sin novedad, salvo una pequeña parada técnica en Alovera, donde Chema y yo nos cobijamos a la sombra de un camión mientras Jorge y Rubén... sí, eso mismo, se dedicaban al freno.

El cuentakilómetros: 53 km, 20.4 km/h de media, 40.7 km/h de máxima, 745 calorías, 4410 km en total con la bici, 3 horas 35 minutos de pedaleo.

Marchamalo

 Esta mañana quedamos Rubén y yo a las ocho y cinco en la caferería habitual para nuestro cada vez menos habitual recorrido en bici. Chema, Jose y Jorge no pudieron venir por compromisos variados.

Después del café y antes de ponernos en ruta, visita a la gasolinera del AlCampo. Rubén llevaba una rueda (tubeless) algo deshinchada y tuvimos que pasar por la maquinita del aire. Nuestra intención era ver si la rueda aguantaba o no para hacer un recorrido corto o largo.

Llegando a Alovera vimos que la rueda aguantaba bien, así que seguimos hasta Marchamalo. Allí un SMS a Chema, que había tenido boda la noche anterior, para ver "de qué quería el bocata". Dijo que de agua, lo que hace suponer que la noche anterior fue movidita.

De vuelta a Alcalá sin novedad, con el calor empezando algo a apretar pero sin pasarse.

El cuentakilómetros : 56.75 km, 204 km/h de media, 40.6 km/h de máxima, 792 calorías, 4356 km totales con la bici y 2 horas 46 minutos de pedaleo.

Guadalajara

Esta mañana quedamos Rubén y yo en la cafetería habitual para salir a nuestro paseo en bici. Yo por lo menos, llevaba un mes sin salir, así que le propuse a Rubén un camino corto y llano, a Guadalajara.

La ida tranquila, más de charla que pedaleando. En Azuqueca ya tenemos arreglada la plaza del General Vives. Luego Alovera, y en la rotonda camino de Cabanillas, a la derecha, hacia Guadalajara.

En la estación nuestro montado de bacon con queso. No había pan, así que nos dio media baguette y nos cobró en total (2 cafés, dos medias baguetes) alrededor de 5€ (la oferta es de una baguete de bacon 1.99€).

La vuelta algo más apurada. Veíamos por la montanña de Los Santos de la Humosa una nube negra, de tormenta, cada vez más grande, así que aceleramos un poco con la intención de llegar a Alcalá antes de que empezara a llover. No habría hecho falta, parece que se contuvo y ahora, las seis de la tarde, todavía no ha llovido.

El cuenta kilómetros: 53 km, 19.6 km/h de media, 36.4 km/h de máxima, 687 calorías, 4300 km en total y 2 h 41 minutos de pedaleo.

Otra carrera corta

 Esta mañana salí sobre las ocho a correr. Empecé despacio, como siempre estos días que no estoy en forma, pero aún así a los ocho o nueve minutos de carrera empecé a sentirme demasiado cansado y tuve que reducir el ritmo un poco más. Después de rebajar el ritmo, poco a poco me fui recuperando y volví a incrementarlo ligeramente. 

El recorrido el de siempre estos días, Plaza de la Juventud, Avda Virgen del Val, Calle Avila y Parque de los Bomberos. En el parque de los Bomberos los estiramientos de costumbre. Luego a desayunar y un paseo hasta la Plaza de Cervantes.

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